Skip to content
APRENDE A NAVEGAR A VELA

SOBRE LA DURABILIDAD DE LAS VELAS EN LOS VELEROS

SOBRE LA DURABILIDAD DE LAS VELAS EN LOS VELEROS
SOBRE LA DURABILIDAD DE LAS VELAS EN LOS VELEROS

El concepto de durabilidad ha cambiado.

Introducción: ¿Cuánto dura realmente una vela?

Antes era el tiempo que una vela se mantenía de una pieza o hasta cuando la tela se rompía quemada por el sol.

En la actualidad es un concepto que tiene que ver con el tiempo que mantiene su forma original.

Una vela deformada produce escora, trabajo en el timón, incomodidad a bordo, sin hablar del efecto sobre la velocidad.

Las velas de última generación, las de fibras orientadas, llamadas también membranas o de vectores, pueden dar una falsa impresión de menos resistentes al compararse con velas producidas a partir de rollos de tela, por ser estas más gruesas y pesadas.

Velas de Dacron vs de Fibra

Hay que tener en cuenta que históricamente clasificábamos las velas de dacron según su resistencia por el peso de las telas, sin duda un concepto desactualizado.

La razón técnica es que estas últimas no pueden controlar los esfuerzos y tienen como único recurso el sobredimensionar, lo que produce material innecesario en zona sin tensión, peso excesivo, mala optimización con viento suave y velas más costosas.

La construcción radial tiene la limitación de orientar los paneles, que son rectos, con las líneas de esfuerzo que son una infinidad de curvas.

Enrolladores vs Velas radiales

Otro punto débil de la construcción radial son los rizos.

Como la base de esta técnica es distribuir los esfuerzos de los extremos al centro, la vela está diseñada para tirar desde los puños de escota, driza y amura. En los rizos no existe orientación y la deformación es importante.

Las velas producidas como una estructura única o membrana llevan la cantidad de fibras necesarias en el lugar indicado, ganando en eficiencia, peso y durabilidad.

Velas de regata vs Velas de crucero

Otro concepto que puede ponerse en tela de juicio es que las velas de regata son más débiles que las de crucero, sin embargo las velas de regata sufren un continuo abuso a la cual una de crucero no se expone.

Por ejemplo, las nuevas velas de fibras orientadas Millenium de One Sails tienen una garantía de 3 años tanto para velas de regata como de crucero, lo que pone de manifiesto la durabilidad de las estructuras.

Navegando tienen un perfil suave sin los saltos típicos de la vela con muchos paños radiales y son más livianas.

Con poco viento son sensibles al trimado, con 20 nudos se aplanan fácilmente y se mantienen rectas y firmes.

Aunque parezca un slogan, ahora las velas no son de tela, la tela es la vela.

Pero, por supuesto, hay que diseñarla porque los barcos son distintos y las condiciones del mar infinitas.

En las velas, la capacidad y experiencia de los diseñadores sigue siendo el factor desequilibrante.

Conclusión

Hoy en día una dura dependiendo del objetivo que tengamos:

  1. Profesionales: Si nuestro trabajo consiste en ser regatistas, conviene estrenar velas al principio de cada campeonato. Bastará con estirar las costuras 20 minutos en cada través para darle forma a la vela. Después bastará con comenzar a navegar normalmente.
  2. Campeonatos con sponsor: Si nos pagan algo para navegar con material nuevo periódicamente, hay que estrenar las vela cada vez que tengamos presupuesto, al inicio de cada campeonato o cuando veamos que la forma original cuesta cada vez más de conseguir. Esto lo notaremos por la velocidad. También porque hemos pasado por unos días de vientos muy duros y la vela se ha deformado levemente.
  3. Amaters con dinero: Si nadie nos paga dinero pero tenemos una cuenta corriente aceptable, podemos comprar velas nuevas cada temporada. Por ejemplo una vez al año. Cuando haya una regata anual importante combiene utilizar el segundo juego de velas nuevas guardadas para ocasiones especiales. Por lo tanto tendremos todas las velas por duplicado.
  4. Regatistas sin presupuesto: Si no podemos costearnos un juego de velas nuevas cada seis meses o cada regata importante, convendría que compráramos velas nuevas cada dos años. Si no, nos acostumbraremos a perder y pasará a ser un deporte excelente, pero que no estará marcado por los conocimientos náuticos de cada regatista o tripulación, sino por la calidad del “motor” (velas) de cada velero. Es decir, que no ganará el mejor. Si no el “hijo de”.