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APRENDE A NAVEGAR A VELA

QUÉ CABOS ELEGIR PARA SALIR A NAVEGAR

Determinar la función que cumplirá el cabo es clave para elegir el cabo correcto.

Por ejemplo, las escotas no precisan ser demasiado resistentes al estiramiento, ya que las vueltas sobre las que opera son relativamente cortas.

Por lo tanto, un cabo convencional de poliéster (Dacron) con doble trenzado lun alma trenzada dentro de una funda trenzadal es suficiente.

Sin embargo, para una driza toda de cabo, o para una braza de spinnaker, en las que el estiramiento debe ser mínimo, se necesita un material más avanzado para el alma del cabo.

Hay dos tipos disponibles: fibra de aramida, como KevlarT, o polietileno de alto rendimiento, como DyneemaTM o SpectraTM.

Son más caros pero también tienen ventajas en la relación peso-resistencia respecto a los tipos convencionales -una cuestión importante para los barcos regateros-.

Estos materiales exóticos también son apropiados para los cabos de control más finos como la contra/trapa o el pajarín y el cunningham, ya que su ventaja en la relación resistencia-grosor significa que puede reducirse el peso en todos lados.

KevlarTM, SpectraTM y las demás almas de alta tecnología suelen estar cubiertas con una funda de poliéster trenzado para protegerlas de la abrasión y la radiación ultravioleta.

Evite hacer nudos en los cabos de fibra de aramida ya que son propensos a debilitarse de modo.

Los archienemigos del cabo sintético son la arenilla y el sol.

La arenilla se cuela entre las hebras y llega al interior del cabo, en donde corta las fibras interiores.

La luz ultravioleta acelera el desgaste de los sintéticos, por lo que debe enjuagarlos ocasionalmente en agua dulce y guardarlos en un cofre oscuro después de utilizarlos.

La abrasión es un problema frecuente en las drizas y los cabos de control que se gastan constantemente en el mismo sitio.