LLEVAR TOLDO EN TU VELERO A PESAR DE FRENAR

LLEVAR TOLDO EN TU VELERO A PESAR DE FRENAR
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Los veleros modernos y la abrumadora oferta de accesorios con todas sus posibilidades de confort y facilidades a la maniobra nos enfrentan a definir cual es el límite de la comodidad a bordo.

Si navegar se resume a apretar botones y controlar manivelas mirando una pantalla, en realidad esta bastante cerca a mirar el yacht channel.

O estar tan protegido del sol, viento, frío, calor que para diablos vamos al mar pudiendo hacer lo mismo sin salir de casa.

El toldo quita vistas y kn pero protege del sol

Reconozco que a mí, tal vez en las antípodas, no me gusta navegar encerrado por estructuras de caños, cremalleras, velcros y plásticos transparentes, se pierde el placer de trimar las velas, no se puede disfrutar del cielo y las olas.

Afortunadamente, a pesar de las imposiciones y reglamentaciones a que nos obligan las autoridades cada cual puede navegar como le da la gana.

A nivel protección, el clásico toldo o toldilla es siempre una vuelta al sentido común, yo diría una solución casi inocente y sin embargo de una eficiencia que no tiene competencia.

La toldilla de toda la vida cubre y protege todo lo que a nosotros se nos ocurra, el tamaño es nuestra decisión y más, puede inclinarse ligeramente hacia una banda u otra cuando el sol esta bajo.

Si te interesa un toldo Bimini de 3 arcos y color gris, tienes uno disponible en Amazon. Los lectores de LATAM lo encontrarán en Mercadolibre.

En realidad hay más pero éste es uno de los más robustos que he encontrado. Viene con funda de cremallera. Es compatible con barcos con manga de entre 2,16 y 2,29 m de ancho.

El toldo en verano supone un alivo

Si fondeado en una cala para comer confortablemente la toldilla es lo mas cercano al paraíso, en la amarra en verano es una herramienta insustituible si se pretende hacer algún trabajo a bordo.

Aún sin viento siempre hay por debajo de la toldilla un fresco airecillo vivificante que ennoblece la charla en la bañera.

Como toda cosa sencilla necesita de importantes detalles; debe poseer unas fundas para contener unos sables rígidos que le permiten un ancho suficiente cercano a la manga máxima para que no dé el sol lateral.

En yates de grandes esloras se puede prescindir de los sables por la incomodidad de su tamaño y pueden ser reemplazados por bandas laterales.

Las telas acrílicas, inalterables al sol, sin tratamientos impermeabilizantes son las adecuadas evitándose las telas plásticas, son muy pesadas y dobladas ocupan mucho volumen.

A falta de toldo usa telas laterales cosidas a medida por una velería

La toldilla también protege gran parte del barco durante todo el año.

Barnices, tekas, instrumentos electrónicos, plásticos de todo tipo se mantienen en buen estado y no necesitan mantenimiento o sustitución.

Ponerla y sacarla no puede ser excusa, pues es solo cuestión de unos cuantos nudos.

En invierno, la lluvia, si es de barro peor, siempre encuentra camino hacia el interior a través de tambuchos, rieles y otros infinitos lugares de la cubierta y la cabina, de manera que una toldilla bien tensa de sus matafiones es más que recomendable.

Aprovechemos la transgresión de la todilla doble propósito antes que las autoridades reglamenten colores, medidas, materiales ignífugos, deban ser montadas por instaladores homologados y controladas a su vez por inspectores sólo los días lunes.