CÓMO UTILIZAR LOS CATAVIENTOS PARA CEÑIR MEJOR

CÓMO UTILIZAR LOS CATAVIENTOS PARA CEÑIR MEJOR
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Es cierto que cuando uno escucha la palabra gratis comienza a desconfiar.

Sin embargo, en el caso de las lanillas, la promesa de todos estos beneficios sin costo alguno es verdad.

Cómo funcionan las lanas como catavientos en las velas

El básico de las lanillas es que cuando la lanilla de barlovento y la de sotavento flamean horizontales, es cuando el flujo de aire es continuo por las dos caras de la vela.

Y está indicando que el trimado de la vela es apropiado para ese ángulo de incidencia de viento obteniéndose la máxima potencia.

A tener en cuenta es que a diferencia de una navegación con rumbos abiertos, en el cual mantendremos el rumbo y estaremos atentos a trimar las velas observando que las dos lanitas se mantengan horizontales, en la ceñida, se triman las velas y el que se mueve es el timón.

Catavientos en ceñida

  1. En ceñida la lana de barlovento debe estar horizontal. Si vibra debemos arribar (bajar o alejarnos del viento).
  2. La de sotavento exactamente igual: horizontal. Si vibra debemos orzar (subir o ir hacia el viento).

En el barco de la foto, éste debe arribar. Además de izar más la driza del foque.

Además de ser un elemento fundamental para el trimado de velas y ayuda a quién lleva la caña permiten otros ajustes muy importantes, como el de indicador de borde de ataque.

Las lanillas nos pueden indicar si la entrada del génova está chata o redonda y determinar el ángulo de entrada óptimo parar cada condición, imprescindible en una navegación con viento de proa.

En ceñida una entrada chata nos permitirá hacer una mejor proa al viento pero también es evidente que al más mínimo cambio de rumbo, sea orzando o derivando, las lanillas flamearán.

Esto se debe al ángulo de entrada del genova demasiado pequeño.

De esta experiencia resulta que sacar ventaja de un ángulo pequeño de entrada para orzar más, sólo es posible con agua plana.

Con marejada, el timonel deberá llevar el barco cambiando el rumbo para acomodarlo en cada ola lo que producirá perdida de potencia.

Para navegar con olas se adapta mejor una entrada más redonda, con un mayor ángulo de entrada que admita continuos cambios de rumbo para negociar la marejada.

Las lanitas nos indicarán cual es la amplitud necesaria para cada condición de ola.

En velas de crucero una entrada redonda es más adecuada, pues permite una navegación con menos atención del timón o para patrones con poca experiencia.

Izar las velas al máximo optimiza su ángulo de ataque contra el viento

Es importante destacar que la manera más eficiente para curvar el borde de ataque, desplazar la bolsa de la vela hacia adelante o como quiera llamarlo, es la tensión de la driza de genova.

Recuerde que la tensión del estay de proa determina la cantidad de bolsa de la vela: más tensión, más plana y menos tensión, más redonda.

La tensión de la driza determina su posición: menos tensión, mas atrás y ángulo de entrada más pequeño, más tensión más adelante y ángulo de entrada más grande.

Como todo en la navegación a vela, nada es máximo o mínimo sino intermedio y son necesarios pequeños ajustes para encontrar el que mejor se adapte a las condiciones de olas e intensidad del viento.